La consolidación de deudas es una táctica crediticia por la cual puedes optar si tienes una gran cantidad de deudas por pagar. Esta misma, se asemeja en forma a los préstamos para pagar deudas, con la salvedad que la consolidación lo que busca es darte más tiempo y mayores oportunidades para pagar (en vez de sencillamente pagar un préstamo con otro).

Si optas por consolidar las deudas, podrás combinar todas estas en un solo préstamo a una tasa de intereses mucho más baja o a un plazo más elevado, trayendo consigo ventajas adicionales como bien podría ser: reducción de gastos en deudas, mayor orden en las finanzas personales, posibilidad de obtener períodos de gracias para que estés mucho más holgado para pagar y demás.

Aunque sea una buena idea, lo cierto es que cuesta definir cuándo se deben consolidar las deudas, siendo esta pregunta la que se tratará de responder a continuación.

El mejor momento para consolidar tus deudas

Contrario a lo que se pueda llegar a pensar, la consolidación de deudas no se recomienda cuando ya se está absorto de las mismas. Más bien, el momento justo para consolidar tus deudas es cuando se percibe que estas se están saliendo de control y que ya no se mantiene un buen orden personal con las finanzas. ¡Ahí es cuando deberías optar por consolidar las deudas!

De manera general, los bancos o las entidades crediticias suelen ofrecer esta opción cuando realmente se perciben dificultades para pagar las deudas, teniendo pequeños retrasos o teniendo una gran cantidad de deudas separadas entre sí.

Por lo antes dicho, no es recomendable que esperes a que las deudas sean impagables para poder consolidarlas. En vez de ello, opta por conocer correctamente cuando las deudas se están haciendo más difíciles y, antes de que llegue a explotar, intenta consolidar las mismas. ¡Ese es el mejor momento para consolidar tus deudas!

Desventajas de consolidar las deudas

Si bien es cierto mencionar que la consolidación de deudas es una estrategia poderosa y ventajosa para regular las finanzas personales, ello no implica que esta consolidación no cuente con desventajas particulares, siendo las más notorias las que se enlistan enseguida:

  • Incremento de los gastos totales en las deudas, aunque este punto depende mucho del tipo de interés que fije el banco para la nueva deuda consolidada y del mismo plazo de endeudamiento.
  • Imposibilidad de adquirir otros créditos, siendo necesario que primero se pague esa consolidación de deudas antes de poder endeudarse nuevamente.

Aunque no sean muchas, sí que se deben tomar en cuenta estas desventajas de consolidar las deudas para que así se pueda hacer un uso más correcto de la táctica financiera. Al final del día, lo más recomendable es que acudas por asistencia especializada para saber cómo deberías proceder de mejor manera ante esta problemática.

Consideraciones al momento de solicitar una consolidación de deudas

Si el banco o la entidad crediticia no es quien propone la consolidación de deudas y aun así se quiere optar por esta herramienta para aliviar la carga de los gastos personales, entonces es menester que tomes en cuenta lo siguiente:

  1. No te será posible calificar a la consolidación de deudas si no tienes un buen historial crediticio. Lo que es más, es posible que la tasa de intereses que te ofrezcan por la consolidación de deudas sea mucho más alta que la actual contenida, simplemente por tener mal historial de crédito. ¡En este caso no convendría solicitar la consolidación de deudas!
  2. En la mayoría de las consolidaciones, es necesario que el solicitante se comprometa a evitar el uso del crédito hasta que se pague el monto de la deuda transferida en su totalidad.

Teniendo en cuenta todo esto, ¿te animarás a pedir la consolidación de tus deudas?